El Karst de Itxina

Este es el texto de una de las dos ponencias que Nestor Goikoetxea Gandiaga (Grupo Espeleológico Vizcaino) dictó en el V Congreso Internacional de Espeleología de Stuttgart 1969. En este enlace tenéis el artículo original en PDF.

  • Referencia de la publicación: GOICOECHEA, Néstor de. 1969. El karst de Itxina. Separatum. 5 Internationaler Kongress Für Speläologie. Abhandlungen. Sektion Morphologie des Karstes. Stuttgart.

 

Verband der Deutschen Höhlen- und Karstforscher e.V., München. Separatum. 5. INTERNATIONALER KONGRESS FÜR SPELÄOLOGIE. STUTTGART 1969. ABHANDLUNGEN. Sektion Morphologie des Karstes. In Kommission bei der Fr. Mangold´schen Buchhandlung, Blaubeuren. V. Int. Kongr. Speläologie. Stuttgart 1969, Abh. Bd. 1. München 1969.

El Karst de Itxina

 Néstor de Goicoechea (Bilbao / España)

INTRODUCCIÓN

Macizo kárstico situado en la provincia de Vizcaya, al norte de España, abarcando las coordenadas 43º 03´ a 43º 05´ de latitud norte y 0º 52´ a 0º 54″ de longitud este, ubicándose en el ayuntamiento de Orozco.

La cota más alta es el pico Lekanda (1.302 m.) y la cota más baja la hoyada Uburun trokea (949 m.). Su área de 5Km2, con una altura media de 1.100m., se encuentra cerrada en su periferia por paredes que caen verticalmente. Vegetación formada por pastizales y abundante bosque de hayas, que nacen entre el mismo lapiaz. Forma parte del macizo montañoso del Gorbea.

El Grupo Espeleológico Vizcaíno comenzó su estudio ayudado por los demás grupos provinciales Vasco-Navarros, en el aspecto espeleológico y por el Instituto de Hidrología Continental y Científica de Madrid, en el hidrogeológico.

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I – Generalidades

El karst de Itxina se ha desarrollado sobre un potente paquete de calizas urgonianas.

Como características generales del complejo urgoniano en la región Vasco-Cantábrica, podemos citar las siguientes, según Rat (1) : La denominación “urgoniano” corresponde a una facies caracterizada sobre todo por la presencia de calizas masivas, muy diversas por sus aspectos externos y con microfacies variadas, pero que tienen en común la ausencia casi total de elementos terrígenos,la importancia del cemento de ca1cita,una intensa recristalizaclón y el predominio de constituyentes organógenos (Rudistos, principalmente del género Toucasia (fot.1). Esta facies urgoniana se puede encontrar en diversos niveles del Cretáceo inferior y medio, y no corresponde pues a un piso determinado. Se trata simplemente de unas condiciones de sedimentación especiales que se han reanudado varias veces a lo largo del tiempo.

El complejo urgoniano es muy heterogéneo en el aspecto litológico. Hay toda una gama de rocas en las que predominan las calizas de Rudistos alternando con areniscas silíceas, o sea los depósitos marinos construídos por organismos de facies arrecifal y los detríticos terrígenos, de procedencia continental. A veces se mezclan dando lugar a formaciones calcáreo-areniscosas o margo-areniscosas. Cada una de estos tipos sufre múltiples modificaciones según los distintos lugares, lo mismo en su naturaleza que en su potencia a condiciones de deposicl6n.

El complejo urgoniano Vasco-Cantábrico, representa un episodio muy particular en la historia geológica regional, encuadrado entre dos profundos cambios en el medio de sedimentación, pues reposa sobre las areniscas, arcillas y calizas del Wealdense y yace potentes capas detríticas terrígenas, en las que ya no aparecen organismos del género Toucasia etc.

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II – Estratigrafia

En la fig.(1) está representado un esquema de la serie estratigráfica, en Itxina y sus alrededores. Se observa, en primer lugar, un gran lentejón calizo de facies urgoniana, el cual constituye la mayor parte del macizo y que denominaremos calizas de Itxina. Estas calizas alcanzan su mayor potencia en las cercanías del pico Lekanda (de 200 a 300 m.) y disminuyen, adelgazándose el lentejón, tanto hacia el oeste (valle de Xintxita),como hacia el sur, hacia el vecino macizo del Gorbea; al mismo tiempo va engrosando la serie areniscosa que las rodea.

Los sedimentos areniscosos se encuentran en la base del lentejón calizo de Itxina y en su parte superior, éstos forman la base de las calizas del Gorbea, niveles calizos algo superiores a los de Itxina que constituyen una masa aparte.

Bajo las calizas de Itxina aparecen niveles calizos intercalados entre las margo-areniscas. Son de escasa potencia y en el plano geológlco puede verse como cambian lateralmente de facies, de tal forma que el nivel superior llega a desaparecer en la parte sur de la Campa de Arraba, mientras que hacia el norte van desapareciendo todos estos niveles calcáreos.

Refiriéndonos a la masa caliza que constituye el macizo de Itxina, es interesante hacer notar que se trata de un gran lentejón de calizas arrecifales por cuya causa el macizo aparece aislado, tanto topográfica como geológicamente.

No habiendo efectuado un estudio litológico detallado de las calizas de Itxina, nos limitaremos. a mencionar, como características muy generales, que predominan en todo el macizo calizas de color gris-claro, muy homogéneas y compactas, entre las que aparecen intercaladas unos niveles de calizas más oscuras y nodulosas, que no hemos representado en el mapa, a falta de un reconocimiento más detallado. Según veremos posteriormente esta distinción entre dos tipos de calizas se refleja en algunos aspectos de la morfología kárstica.

fig2

III – Estructura

En líneas generales, el macizo de Itxina está constituído por un lentejón de calizas que se disponen monoclinalmente en sentido E-W. En su extremo oriental, Lekanda y Campa de Arraba, el buzamiento es pequeño, unos 10-15 hacia el N.W. Este buzamiento se conserva a lo largo de todo el macizo, aumentando el borde occidental, hacia el valle de Xintxita.

Otros accidentes tectónicos modifican el esquema anterior, el más importante es la zona fracturada que aparece en los alrededores de las cumbres de Altipitatz – Ipergorta que pone en contacto mecánico las calizas de Itxina con las del Gorbea. Entre ambas masas de calizas se sitúan las areniscas que cubren a las calizas de Itxina y forman la base de las del Gorbea, las cuales por su plasticidad se encuentran replegadas y laminadas, formando un anticlinal en la cumbre del Ipergorta, corte 2 y mapa, figs. (2) y (3). Hacia el sur de la Campa de Arraba, las areniscas completamente laminadas desaparecen, poniéndose en contacto directo los dos lentejones calizos de Itxina y del Gorbea. Esta zona fracturada se orienta aproximadamente ENE-WSW, no obstante la fractura que limita las calizas de Itxina hacia el valle de Xintxita cambia de dirección NE-SW y va disminuyendo de salto hasta desaparecer.

En el plano de la fig. (2) se han señalado las fracturas más importantes. Entre ellas hay que destacar las situadas al pie del Lekanda, que son fallas de pequeño salto.

Un accidente importante es la falla que limita el macizo por su borde septentrional; su salto máximo se sitúa aproximadamente bajo Aitzkorrigane, en la zona de los Atxas. Los alrededores de esta falla están intensamente fracturados. Hemos señalado otras fallas situadas al sur y al oeste del Aitzkorrigane. Bajo los Atxas y en la zona fracturada se localiza el manantial de Aldabide, el más importante de los que drenan el macizo de Itxina.

Además de estos accidentes de mayor importancia, hay numerosas fracturas en todo el macizo, que se distinguen sobre el terreno fácilmente por las milonitas recristalizadas y que no hemos indicado en el plano. La dirección que predomina en estas fracturas es la NW-SE, la misma de la línea Aitzkorrigane – Lekanda y la del eje del anticlinal de Ipergorta, que es la dirección estructural más importante del macizo de Itxina.

Aparte de estas fallas, las calizas están intensamente fisuradas en toda la zona, pero esta fisuración no afecta por igual a las diversas capas, pues parece ser que las calizas nodulosas obscuras citadas anteriormente, están menos diaclasadas que las calizas claras, lo cual se refleja en la disposición y aspecto de las formas kársticas.

Hay que hacer constar que estas consideraciones sobre la estructura han de considerarse como provisionales, pues están deducidas de un estudio fotogeológico más que de observaciones directas sobre el terreno, basándonos en la exposición general de Rat (1) sobre la geología regional.

fig3

IV – Geomorfología

Destacaremos solamente algunos rasgos generales no específicamente kársticos.

En primer lugar se destaca el aislamiento del macizo, que se eleva sobre las zonas colindantes destacando en el paisaje. Esto se debe sobre todo a tratarse de la parte central y más potente de un lentejón le calizas arrecifales, unidas al hecho que las calizas son más resistentes a la erosión que las areniscas, margas etc. que las rodean, precisamente por facilitar e1 drenaje subterráneo.

Las características más notables de los bordes y alrededores inmediatos del macizo son las siguientes :

Borde oriental.

Está constituido por escarpes calizos sobre la Campa de Arraba. En ésta destacan unos pequeños resaltes calcáreos entre las suaves pendientes sobre las areniscas, con praderas de hierba sobre las que se instalan varias redes hidrográficas, con drenaje subterráneo a través de las calizas. En esto también ha desempeñado un papel importante la estructura, al ser el buzamiento en dirección E-W.

Borde septentrional.

Es un gran escarpe casi rectilíneo, que sigue la dirección estructural principal del macizo. Al pie, los pequeños bancos calcáreos forman resaltes, que alternan con las areniscas, formando un relieve de cuestas múltiples poco acusadas.

Al pie del Lekanda hay grandes canchales, formando conos de derrubios sobre las laderas.

Al pie de los Atxas se pueden ver fragmentos de brechas de grandes bloques calizos, fuertemente cementados. Estos fragmentos aparecen al pie de la ladera y proceden de la parte superior de ésta.

Borde occidental.

Las laderas están muy inclinadas, terminando en un escarpe vertical hacia el Aitzkorrigane y coinciden con los planos de estratificación, tratándose pues en líneas generales de una superficie estructural.

En la parte baja de la ladera, se presentan unos derrubios que corresponden a dos tipos distintos, unos estabilizados y anteriores a los otros que los podemos considerar actuales.

En la zona de los Atxas, debido a la intensa fracturación, hay grandes bloques rocosos desgajados, que culminan en agujas características en el paisaje, separados unos de otros por profundas grietas de despegue.

La zona de derrubios antiguos forman una faja continua (plano fig. 4) cortada por barrancos rectilíneos, en algunos de los cuales afloran las areniscas superiores (nivel 4 en la fig.1), cuyo origen se debe a las aguas torrenciales de la escorrentería de la ladera y también a la presencia de algunas fuentes.

Borde meridional.

Es muy distinto de los otros tres citados, debido a la complejidad estructural. En este caso el límite del macizo de Itxina no está claramente definido por un escarpe más o menos acentuado, sino que se trata de laderas que descienden suavemente hacia el valle de Zastegui, y que culminan en crestones calizos o en lomas suaves cuando se trata de areniscas, como en Ipergorta.

Cerca de este borde se abre un valle desde la cumbre del Ipergorta hacia el norte, cuya cabecera se instala sobre las areniscas y se prolonga ya en calizas, recubierta en parte por una capa de derrubios procedentes de las areniscas. El drenaje de este valle es subterráneo, desapareciendo las aguas en la depresión llamada de Itxingote.

Interior del macizo.

Se trata de un conjunto de dolinas y depresiones, sin valles, con drenaje subaéreo.

Hay una abundancia de vegetación, constituída sobre todo por praderas de hierba y hayas, lo que da lugar a una intensificación de la karstificación, debida a la presencia de ácidos orgánicos.

Citaremos por último la presencia de crio-canchales y fenómenos locales de gelifracción.

fig4

CONCLUSIONES

Lo expuesto en este trabajo es una base para comenzar posteriormente el estudio de este karst.

Este estudio comprenderá diversos apartados, pero se tratará fundamentalmente de conseguir una visión lo más clara posible de la génesis y el desarrollo de este karst, a través de tres escalones sucesivos.

I.- Establecimiento de una base cartográfica, geológ1ca y geomorfológica, con los datos hldrogeológicos fundamentales.

II.-Estudio del proceso de karstificación en la actualidad, basado sobre todo en la litoestratigrafía, estructura geológica, análisis químicos y el estudio sedimentológico de los rellenos de las cavidades y de las formas exokársticas.

III.- Síntesis geomorfológica y paleogeográfica, como culminaclón de los estudios anteriores y otros complementarios que se determinarán sobre la marcha.

BIBLIOGRAFÍA

(1) RAT P.- “Les Pays Cretacés Basco-Cantabriques”.- Publications de l´Université de Dijon. Tome XVIII, 525 pages 68 figs., 9 pls., dont une carte géol. au 200.000. Année 1950. Dijon.

DISCUSIÓN

(MIOTKE – Hannover) : A qué altitud están las salidas de las cuevas en relación con el fondo de los valles?

(GOICOECHEA} : El desnivel de las cuevas con el fondo de los valles es de 600 mts. Es interesante hacer notar que el karst de Itxina no tiene relación con el nivel subaéreo actual. Este hecho sugiere la atribución de una génesis pre-cuaternaria para las formas endokársticas pero relacionadas con el macizo de Gorbea. Los valles que lo rodean se excavaron posteriormente durante el cuaternario. La zona de descarga ha ido evolucionando desplazándose hacia el oeste, adaptándose a la estructura del macizo, según iba descendiendo el nivel de base.