Formas kársticas de Itxina

Este es el texto de una de las dos ponencias que Nestor Goikoetxea Gandiaga (Grupo Espeleológico Vizcaino) dictó en el V Congreso Internacional de Espeleología de Stuttgart 1969. En este enlace tenéis el artículo original en PDF.

Referencia de la publicación:

  • GOICOECHEA, Néstor de. 1969. Formas kársticas de Itxina. Separatum. 5 Internationaler Kongress Für Speläologie. Abhandlungen. Sektion Morphologie des Karstes. Stuttgart.

 

Verband der Deutschen Höhlen- und Karstforscher e.V., München. Separatum. 5. INTERNATIONALER KONGRESS FÜR SPELÄOLOGIE. STUTTGART 1969. ABHANDLUNGEN. Sektion Morphologie des Karstes. In Kommission bei der Fr. Mangold´schen Buchhandlung, Blaubeuren. V. Int. Kongr. Speläologie. Stuttgart 1969, Abh. Bd. 1. München 1969.

Formas kársticas de Itxina

Néstor de Goicoechea (Bilbao / España)

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El Grupo Espeleológico Vizcaíno, juntamente con el Instituto de Hidrología Continental y Científica de Madrid, esbozó estas primeras notas generales que explican las formas kársticas aéreas y subterráneas del macizo kárstico de Itxina, situado en la provincia de Vizcaya, norte de España, con una altitud media de 1.100 m.

Las formas exokársticas.

1.- Lapiaz.

Las formas de Lapiaz son variadísimas. En pocos lugares se pueden encontrar tantos tipos reunidos en una zona relativamente pequeña. Nos limitaremos a citar los principales y a indicar unas breves notas sobre los factores que han influido en su morfogénesis :

  • Lapiaz en meandros, con bordes redondeados (fot.1).
  • Lapiaz en surcos, con bordes agudos, más verticales que el anterior y frecuentemente con microcorrosiones de borde en las aristas (fot.2).

El primero predomina en las calizas claras y el segundo en las obscuras. Las primeras suelen estar más fisuradas que las segundas.

  • Lapiaz de génesis nival. Normalmente en surcos, a veces verticales. Se encuentran cuencos de alimentación, que recogen la nieve que al fundirse, originan los surcos.
  • Lapiaz en huella de pisada (fot.3). Muy abundante en las calizas claras y en distintos grados de desarrollo.
  • Microlapiaz en rellenos calcíticos de fisuras.

Los principales factores morfogenéticos son: litológlcos (calizas más puras y microcristalinas), estructurales (las calizas están muy fisuradas, con fallas y microfisuras abundantes), cllmatológlcos (precipitación media anual 1.000. 1.200 mm. regularmente distribuida a lo largo de todo el año, intensas nevadas), biológicos (abundante vegetación), geomorfológicos (suelos arenosoarcillosos con elevado poder de retención, ausencia total de escorrentería superficial por la forma del relieve), paleogeográficos (las calizas han estado recubiertas por capas de areniscas permeables y en su interior se ha establecido durante largo tiempo una capa freática, con la consiguiente disolución a través de todas las fisuras, grandes o pequeñas.

2.- Dolinas.

Los factores morfogénetícos son los mismos, Incluyendo además en este caso la presencia de grandes cavidades de la red freática, que han facilitado la génesis de dolinas sobre las mismas, algunas por hundimiento de la bóveda.

Los tipos principales son:

  • Dolinas disimétricas, impuestas por la estructura.
  • Dolinas alargadas, en forma de pequeños valles kársticos. Se encuentran en las zonas periféricas (Lekanda, ltxingote), favorecidas por la estructura para la génesis de este tipo de depresiones.
  • Dolinas nivales, muy abundantes, sobre toda hacia la parte occidental. Son en forma de embudo muy pendientes (teseref) o pozos cilíndricos verticales (kotlitchi), en ambos casos con lapiaces en surcos en las paredes (fot.4).
  • Dolinas de hundimiento, sobre grandes cavidades infrayacentes. Por ejemplo la de la Gran Grieta Central o Itxulegor.
  • Dolinas complejas, o grandes depresiones con otras pequeñas dolinas en su interior.
  • Todo el conjunto constituye una depresión compleja, que se descompone en varios sectores, que a su vez contienen numerosas dolinas en su interior. Es lo que se llama PODI en el karst yugoeslavo.

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Las formas endokársticas.

Describiremos aunque brevemente, las cavidades cuya génesis ha tenido lugar en la zona vadosa y en la zona freática, dejando un pequeño apartado para las surgencias actuales.

 Cavidades de génesis freática.

Compuesta por diversos pisos oscilando entre las altitudes de 1.150 m. las superiores (Cueva de Elorrea) hasta la cota inferior del macizo de 700 m. (cueva de Otxabide). Describiremos brevemente diferenciándolas según su altitud.

  • Cavidades de la zona alta: Se trata principalmente de trozos de galerías freáticas, cortadas por formas de desarrollo exokárstico, como las cuevas de Goikotxabolalde, Axpezar, Arko-Atxa, Ojo de Atxular (fot.7), son típicas las grandes huellas de corriente, canales y marmitas de bóveda y secciones elípticas o circulares de sus galerías. Las cavidades situadas a esa altitud y en la ladera norte de Itxina, se tratan de antiguas surgencias, cuyas aguas han abortando por descender el nivel de base, al mismo tiempo que el agua se ha adaptado a la estructura del terreno.
  • Cavidades de la zona media: Formada por dos grandes complejos, el de Lezandi y el de Gran Grieta Central-Supelegor (fot.5 y 6). Son galerías de grandes dimensiones, en Lezandi alcanzan los 30 y 40 m. de altura, debida al agrandamiento por fenómenos clásticos. Son numerosos los “pendant” y los techos en “sponge mork”, huellas de corriente grandes o medianas, pero nunca de pequeñas dimensiones.
  • Cavidades de la zona profunda: Formada exclusivamente por la cueva de Otxabide de más de 6 km. de galerías, en todas las cuales la morfología exclusiva es la freática. Actualmente por esta cavidad, corre por una de sus galerías el río subterráneo principal que drena Itxina, que sumiéndose en la Campa de Arraba, surge por Aldabide. En esta cavidad se apreció diversas muestras de marmitas invertidas (fot.9) definidas por Bögli como corrosión por mezclas de aguas.
  • Simas freáticas: el agua en la capa freática, aprovechó todas las fisuras (horizontales y verticales), ensanchándolas, por lo que existen en abundancia este tipo de simas. Una muestra característica es la sima que nos permite penetrar en el complejo de Otxabide (fot.8) de 160 m. verticales, a cuyos pies se abren los 6 km. de galerías. Se caracterizan principalmente, por atravesar las redes freáticas y profundizar en el karst.

Cavidades de génesis vadosa.

Las cavidades horizontales que en este apartado se encuentran, son conductos iniciales freáticos que se han desarrollado posteriormente. Sin embargo algunos tipos de cavidades verticales son netamente vadosas. Encontramos:

  • Simas ponor, tratándose de pérdidas de aguas de arroyamiento, entre las actualmente activas, solo encontramos la pérdida del río de Arraba, y entre las muertas, exclusivamente la I-S-76, en la depresión de ltxingote.
  • Simas formadas por ampliación de fisuras por disolución, son muy numerosas y de profundidad variada, abundando las simas de sub-lapiaz de escasa profundidad. Algunas alcanzan las galerías de la antigua red freática. Es difícil hacer una clara distinción entre las que han sido originadas por la acción de las aguas agresivas al infiltrarse en la zona vadosa y aquellas otras que tienen su origen en condiciones freáticas y que posteriormente han evolucionado en condiciones vadosas, al descender el nivel piezométrico.
  • Foibas, se tratan de pozos que parten del mismo suelo de galerías interiores, formados por percolación a través de los sedimentos de las galerías son casi excasos.

Algunos de los pozos en realidad se tratan de formas exokársticas de génesis nival, que son tratados en su apartado correspondiente.

Surgencias activas.

Son de dos tipos, las drenadas por las aguas procedentes de la pequeña depresión de Itxingote como la surgencia de Altxiturri y las que descargan las aguas autóctonas del macizo, juntamente con las alóctonas de Arraba, como Aldabide.

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Esquema general.

Destacaremos ante todo dos rasgos sobresalientes: la exuberancia y riqueza de las formas exokársticas, debida a circunstancias altamente favorables durante todo el cuaternario; y el gran desarrollo alcanzado en tan escaso espacio por las cavidades subterráneas en su mayor parte pertenecientes a una misma red freática, como sugiere el esquema 1.

El hecho comprobado de que el propio Ojo de Atxular ha sido una surgencia (travertinos al exterior, sedimentos detríticos al interior) indica que esta circulación en capa freática ha tenido lugar en épocas anteriores al cuaternario , hipótesis que apoya también la presencia de sedimentos detríticos, procedentes de las areniscas, en todas las cavidades de la red.

Es interesante observar que la red freática, instalada en forma de red mixta de fisuras y conductos, engloba también importantes cavidades verticales o simas, interconectadas con las galerías horizontales. Es un hecho, que pocas veces se considera, que la circulación en capa freática en un acuífero kárstico, tiene como consecuencia la ampliación por disolución de todas las fisuras de la roca, disolución que no tiene lugar en el mismo grado en todas las fisuras, debido a la heterogeneidad y anisotropía de los principales factores: litológicos, estructurales, estado de tensiones y distribución del potencial de carga hidráulica.

Esta anisotropía fundamental impone necesariamente una cierta selección de algunas fisuras, que resultan mucho más ampliadas que otras, lo que a su vez provoca una autoaceleración del proceso, llegándose finalmente a la constitución de grandes conductos, que drenan a veces un caudal no muy considerable, a pesar de lo que sugiere su gran tamaño.

Este proceso suele tener lugar durante un periodo de tiempo no muy prolongado, que en algunos casos puede abarcar todo el neógeno y parte del cuaternario. Es imposible por ahora determinar la edad del karst de ltxina, por falta de datos, y es solamente la presencia de los rasgos geomorfológicos citados, unido a que no tienen relación alguna con el relieve subaéreo actual, el que nos sugiere la atribución de una génesis pre-cuaternaria para las formas endokársticas de Itxina.

En la actualidad no parece que haya una capa freática importante. El conjunto descarga principalmente por dos surgencias: Aldabide y Altxiturri, y recibe dos aportes superficiales alóctonos en las pérdidas de Arraba e Itxingote además de las infiltraciones dispersas sobre su superficie. Algunas observaciones parecen indicar que las variaciones de caudal en las surgencias son muy bruscas y siguen casi inmediatamente a las precipitaciones.

Otro aspecto interesante es la relación entre las cavidades freáticas, las simas que llegan a ellas desde la superficie, los pozos de génesis nival, las dolinas y el lapiaz.

En cuanto a los tres últimos tipos: los pozos nivales no suelen tener relación alguna con las cavidades subterráneas, pues son formas claramente engendradas desde la superficie, y que se desarrollan hacia abajo; hay dolinas que no tienen relación con las cavidades y otras que sí, estas últimas no son sólo las de hundimiento, sino algunas otras, simples o complejas, cuyo desarrollo se ha visto favorecido por las cavidades preexistentes, como las de la depresión central de Aslaor, separando así el conjunto de la red freática en partes hoy día independientes, y permitiendo el fácil acceso a ella por las cavernas horizontales cortadas, como Supelegor etc ..; en cuanto al lapiaz se puede hacer notar un hecho de interés: las cavernas freáticas a veces están muy próximas a la superficie, con unos pocos metros de cobertura, y sobre ellas, como en todo Itxina, abunda el laplaz extraordinariamente desarrollado, a pesar de lo cual las cavidades presentan sus formas freáticas casi intactas y no hay forma de corrosión actual, salvo en lugares aislados en relación con fracturas o simas, lo que indica la casi inexistencia del llamado lenar o lapiaz inverso, que casi siempre se ha confundido con las citadas formas freáticas (fot. 6).

Es algo más complejo y difícil de ver la relación entre las simas y las redes freáticas. Desde luego hay simas que se forman en la zona de aireación, exclusivamente por disolución de las aguas percoladas a través de la fisuras, y que se desarrollan hacia abajo y hacia arriba, llegando algunas hasta la superficie y otras no. Pero la comprobación de que en el complejo subterráneo hay simas que están claramente insertas en el mismo proceso de génesis y desarrollo de la red freática, hace pensar que algunas de las simas que se abren desde la superficie también fueron engendradas en condiciones freáticas. Esto resulta más patente en las que llegan a las galerías horizontales y no se detienen en ellas, ni apenas cambian de forma ni de sección, sino que continúan profundizando.

En la parte central del macizo confluyen las grandes cavernas freáticas, y parece que han pertenecido a dos capas procedentes de zonas de alimentación distintas: una zona hacia el sur, donde se sitúa el macizo del Gorbea y otra hacia el este donde hoy día está la Campa de Arraba. Naturalmente el relieve sería muy distinto del actual. Posteriormente han ido quedando cada vez más recortadas al excavarse los valles que rodean a ltxina, ya durante el cuaternario. Así pues, la génesis del karst subterráneo de Itxina hay que suponerla en relación con el macizo del Gorbea, y es quizá contemporánea a las cavidades desarrolladas en este macizo, una de las cuales, la cueva de Mairulegorreta, es una importante caverna de más de 10 km. La clave para dilucidar esta relación reside probablemente en el valle de Zastegui, que probablemente ha desorganizado el karst de ambos macizos, Gorbea e ltxina, dejándolos desconectados, como aparecen hoy día.

La zona de descarga parece que ha ido evolucionando, desplazándose hacia el oeste desde el Ojo de Atxular y adaptándose a la estructura del macizo, según iba descendiendo, como ya hemos indicado, el nivel de base local.

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Discusión:

(MIOTKE : Hannover) – Fue esta región una glaciación y que importancia es la precipitación de nieve actualmente para la carstificación?

(de GOICOECHEA) – El karst de Itxina se halla a una altitud media de 1.100 mts. El régimen de precipltación es eminentemente pluvial con una media anual de 1000 – 1200 mm., pero con abundantes nevadas. La abundancia de dolinas y lapiazes nivales demuestra la influencia que tuvo en los procesos de karstificación.

 

(MONROE : SAN JUAN) – Donde están las montañas de Itxina ?

El karst de Itxina forma parte del macizo montañosos de Gorbea, situado en la provincia de Vizcaya y a 30 Km. al SE de Bilbao.

 

Cuál es la edad de las calizas?

(de GOICOECHEA) : El karst de Itxina se ha desarrollado sobre un potente paquete de calizas urgonianas. Esta facies urgoniana se puede encontrar en diversos niveles del Cretácico inferior y medio, y no corresponde a un piso determinado. Se trata de unas condiciones de sedimentación especiales que se han reanudado varias veces a lo largo del tiempo.